En el cruce del ecuador con el meridiano de Greenwich surge Null Island, un islote creado por errores de datos geográficos. Un punto en el océano que se ha convertido en leyenda entre cartógrafos, programadores y curiosos del mundo digital.
Tal y como sugiere su nombre, Null (nulo en inglés) Island no existe en el mundo físico. Se trata de un concepto virtual que responde a la necesidad de manejar “puntos de error” de los sistemas de información geográfica (SIG o GIS, por sus siglas en inglés) y de las bases de datos cartográficas.

Lejos de ser solo un inconveniente técnico, Null Island se ha convertido en un guiño compartido entre quienes trabajan con mapas digitales que se han convertido en entusiastas de este inexistente lugar.
Existen camisetas, tazas y hasta pasaportes ficticios que celebran este “país” de coordenadas nulas. De hecho, en foros de geografía o de SIG, se usa como broma habitual para referirse a cualquier registro mal georreferenciado como proveniente de “Null Island”.
Una isla imaginaria que, pese a no existir físicamente, vive en el corazón de programadores y curiosos de todo el mundo.
