La sede de Periodistas de Aragón ha acogido este jueves la presentación del libro El control del periodismo en España, de la doctora en Periodismo Angy Galvín Benítez. Esta obra analiza el impacto de la legislación electoral en el trabajo de los medios de comunicación y cuestiona las limitaciones que impone la actual Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) al ejercicio del periodismo.
El encuentro, dirigido a profesionales y estudiantes de la comunicación, ha contado con la participación de la presidenta-decana de Periodistas de Aragón, Isabel Poncela, y ha servido para abrir un debate crítico sobre la cobertura informativa durante los procesos electorales, el papel de la Junta Electoral y la necesidad de actualizar una normativa que, según se ha señalado, no responde al actual ecosistema mediático.
Durante su intervención, Angy Galvín ha subrayado que “en un momento en el que se necesita más que nunca información libre, estamos más encorsetados que nunca”, y ha recordado que fuera de los periodos electorales los medios pueden decidir libremente el espacio que conceden a cada partido, una libertad que desaparece durante la campaña. En este sentido, ha defendido que el criterio periodístico debería tener un mayor peso frente a la actual ponderación de tiempos.
La autora ha explicado que el libro analiza de forma detallada los distintos espacios informativos y que incluye, junto a la legislación vigente, propuestas de mejora. “La libertad absoluta en los medios no existe, porque todos tienen intereses políticos y económicos, pero sí debe haber una legislación que garantice cierta presencia de los partidos sin anular el criterio periodístico”, ha señalado.
Galvín ha cuestionado también algunas de las restricciones actuales, como la prohibición de publicar encuestas en determinados momentos, mientras estas circulan libremente en redes sociales o en medios extranjeros. “No es coherente que se intente proteger a la ciudadanía impidiendo a los medios publicar encuestas, cuando cualquiera puede acceder a ellas fuera de nuestras fronteras o en plataformas digitales”, ha apuntado.
A su juicio, la ley electoral mantiene un “pensamiento desfasado” respecto a los medios tradicionales, mientras las redes sociales operan con una sofisticación creciente y escaso control.
Por su parte, Isabel Poncela ha advertido de que “en las campañas electorales ya no existe un contexto informativo claro” y ha considerado que “no tiene mucho sentido encorsetar tanto la información cuando en internet circula libremente, sin barreras”.
A través de esta obra también se defiende la necesidad de una reforma “valiente” que permita garantizar la pluralidad y el derecho de la ciudadanía a estar informada sin privar a los periodistas de su criterio profesional.
Ambas profesionales han señalado que muchas decisiones informativas quedan condicionadas durante las campañas, incluso cuando se trata de hechos relevantes ajenos a los actos electorales. “El criterio informativo queda muchas veces fuera cuando decidir informar o no sobre determinados asuntos tiene una influencia directa en la campaña”, ha afirmado Galvín, subrayando la dificultad de regular la igualdad de oportunidades sin limitar la libertad de expresión y de información.
Durante la presentación del libro también se ha abordado la obligatoriedad de los debates electorales, la influencia indirecta de los partidos políticos a través de la Junta Electoral y las diferencias normativas entre comunidades autónomas.
Al respecto, la autora ha defendido que se trata de un asunto que debería abordarse desde una perspectiva estatal y ha lamentado que los intentos de reforma de la LOREG no hayan prosperado. “La Junta Electoral se limita a aplicar la ley; si hay que cambiar algo, es a los partidos que la aprueban en el Congreso a quienes hay que dirigirse”, ha concluido.
El libro El control del periodismo en España se apoya en el análisis de 15 años de jurisprudencia electoral y más de 800 informaciones emitidas en los telediarios españoles, y se plantea como una guía práctica para que los periodistas comprendan cómo les afecta la legislación electoral en su trabajo diario, al tiempo que abre la puerta a un debate necesario sobre el futuro de la libertad informativa en los procesos democráticos.
