Cariñena, una de las denominaciones de origen más históricas de España, se ha convertido esta semana en punto de encuentro del cooperativismo vitivinícola nacional al acoger la Jornada Vitivinícola de Cooperativas Agro-alimentarias de España, que ha analizado los retos y oportunidades de futuro del sector.
El encuentro, organizado por Cooperativas Agro-alimentarias de España con la colaboración de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón y el patrocinio de Santander Agro, se celebró este miércoles en el Cariñena Wine Museum y congregó a un centenar de profesionales, representantes de cooperativas y expertos de distintas comunidades autónomas.
La elección de la localidad zaragozana como sede de esta convocatoria nacional pone de relieve la importancia del modelo cooperativo en el territorio de la mayor y más antigua Denominación de Origen aragonesa. De hecho, la mayoría de su producción proviene de cooperativas, empresas que han contribuido históricamente a vertebrar la actividad vitivinícola, generar riqueza y empleo y mantener la población en el medio rural. Un modelo que continúa siendo esencial para afrontar los cambios del mercado y los nuevos desafíos de la vitivinicultura.
La jornada se ha celebrado en un momento de transformación para el sector, marcado por el descenso del consumo de vino, la evolución de las preferencias de los consumidores y las dificultades de comercialización en los mercados internacionales. Ante este escenario, la diversificación de productos, la innovación y la apertura de nuevos mercados se perfilan como estrategias fundamentales.
Cooperativas Agro-alimentarias de España estima una producción nacional de vino y mosto de aproximadamente 34 millones de hectolitros para la campaña 2026/27, lo que supondría encadenar cuatro campañas consecutivas por debajo de los 37 millones. A esta situación se suma el retroceso del consumo nacional, que descendió un 8,3 % en el interanual a agosto de 2026, y de las exportaciones españolas, que cerraron la campaña anterior con una reducción del 9,4 % en volumen.

Cariñena, territorio de cooperativas y tradición vitivinícola
La inauguración del encuentro contó con la participación de Luciano Viguín, responsable de Negocios y Pymes de Banco Santander en Aragón, y Fernando Ezquerro, presidente del Consejo Sectorial Vitivinícola de Cooperativas Agro-alimentarias de España.
Ezquerro destacó la necesidad de aprovechar nuevas oportunidades para acercar los vinos españoles a los consumidores y puso especial atención en el potencial del turismo internacional. España recibe cada año cerca de 100 millones de visitantes extranjeros, una oportunidad para dar a conocer la cultura vitivinícola y conseguir que quienes descubren los vinos españoles durante su estancia se conviertan después en consumidores y prescriptores en sus países de origen.
También defendió la importancia de conectar con las nuevas generaciones y acercarlas a la historia, la tradición y la cultura que hay detrás de cada viñedo, con el enoturismo como una herramienta fundamental para construir ese vínculo.
La vinculación entre vino, territorio y turismo tuvo un espacio destacado en la jornada con la intervención de Carmen Gracia, gerente de la Ruta del Vino Campo de Cariñena, que abordó las posibilidades de la actividad turística ligada al patrimonio, la gastronomía y la cultura vitivinícola como instrumento para fortalecer el tejido empresarial y contribuir al desarrollo económico de las zonas rurales.
La innovación y los nuevos vinos, oportunidades para el sector
Uno de los principales asuntos abordados fue la diversificación de la oferta para responder a los nuevos hábitos de consumo. Bajo el título «Nuevos vinos, nuevas oportunidades: complementemos el mercado del vino», Alberto Arellano, director de Destilerías San Valero, con sede en Cariñena; Silvia Cedeño, directora general de BevZero en España, y Noelia Oliver, directora de Ventas de esta compañía, analizaron las posibilidades del proyecto «San Valero 0.0», moderados por Juan Fuente, director de la Cooperativa Nuestra Señora de Manjavacas, de Castilla-La Mancha.
La desalcoholización se presenta como una de las líneas de innovación con potencial de crecimiento para el sector. No se trata de sustituir al vino tradicional, sino de complementar la oferta y llegar a nuevos consumidores y ocasiones de consumo. Los datos presentados apuntan a esta tendencia: el gasto en vinos de baja graduación ha aumentado un 35,2 % y su consumo en volumen un 27,4 % en el último año.
La participación de Destilerías San Valero, cooperativa de referencia que agrupa a bodegas y entidades de la D.O. Cariñena y otras zonas, permitió incorporar al debate la experiencia de una empresa del propio territorio en el desarrollo de nuevas alternativas para el mercado vitivinícola.

Nuevos mercados y el futuro de la PAC
La internacionalización y la búsqueda de oportunidades comerciales centraron otro de los bloques de la jornada. Susana García, directora de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), presentó las tendencias de los mercados internacionales y las perspectivas para la comercialización de los vinos españoles.
García advirtió del retroceso del consumo mundial de vino, hasta niveles de hace seis décadas, y de la caída del comercio internacional, aunque también señaló oportunidades en mercados como Suecia, Suiza y Brasil, este último por las perspectivas del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. En este contexto, la diferenciación y la valorización de los productos resultan fundamentales.
El futuro de la Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2028-2034 fue otro de los asuntos centrales. Alejandro Lorca, subdirector general de Frutas y Hortalizas y Vitivinicultura del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, analizó las perspectivas del próximo marco europeo y los cambios previstos en su gobernanza y financiación. Para las cooperativas, este debate resulta especialmente relevante por su repercusión en la capacidad de inversión, la adaptación de las explotaciones y la competitividad de las bodegas.
El cooperativismo, motor económico y social de Cariñena
La jornada concluyó con las intervenciones de Sergio Ortiz, alcalde de Cariñena; Fernando Ezquerro; Antonio Serrano, presidente de Bodega San Valero y de la D.O. Cariñena, y José Víctor Nogués, presidente de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón.
Sergio Ortiz destacó el papel de Cariñena como motor de desarrollo económico y puso de relieve cómo su tradicional actividad vitivinícola ha sabido modernizarse hasta convertirse en un referente, junto al crecimiento de la agroindustria y del turismo vinculado al vino, que contribuyen a diversificar y fortalecer la economía local.

Por su parte, Antonio Serrano resaltó la importancia de celebrar en Cariñena un encuentro de ámbito nacional dedicado al cooperativismo vitivinícola, en un territorio de gran tradición en este modelo empresarial. Asimismo, subrayó el arraigo de las cooperativas y su contribución al desarrollo económico y social del medio rural.
José Víctor Nogués incidió en la importancia del sector vitivinícola para Aragón y defendió la necesidad de ganar dimensión y competitividad mediante alianzas, sin perder el compromiso con el territorio.
Cooperativas Agro-alimentarias de España agrupa a 398 bodegas cooperativas, que representan aproximadamente el 70 % de la producción nacional de vino. Su actividad es fundamental para numerosas comarcas vitivinícolas, donde contribuyen al mantenimiento de la actividad agraria, la generación de empleo y la fijación de población.
La celebración de esta jornada en Cariñena ha permitido poner de manifiesto la relevancia de un modelo cooperativo que forma parte de la identidad vitivinícola de la Denominación y que afronta el futuro con el reto de innovar, diversificar sus productos, abrir nuevos mercados y conseguir un mayor valor para los vinos y para sus socios viticultores.
